miércoles, 1 de octubre de 2008

Jazz en el bulevar

Para viajar en mi cápsula de 105 cc elegí Chet Baker.
Naa, no soy un melómano intelectual, sólo que me colgué con su historia
acaso parecida a un montón de gente que camina por el bulevar.
Hoy temprano ya pasé por otra experiencia
cuando en el gimnasio me expuse a una máquina adelgazante.
Dos correas a los costados te sacuden de un lado para otro, castigándote las chichas.
El cuerpo te queda colorado, machucado por las pretensiones de un verano al desnudo.
Una chica, bajita y obesa pregunta con temor: yo también puedo usarlo?
Parece o es, una máquina mágica y Maruca aprovecha para incrementar sus ingresos.
Chet Baker me regala un solo infernal cuando paso un camión, el público aplaude,
piano y batería complementan esta gran version del tema de Miles Davis.
Esquivo como puedo los misiles de humo de los autos y colectivos.
El tema asciende para concluir cuando cruzo la avenida,
llego a mi trabajo
el show ha terminado.

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